jueves, 31 de marzo de 2011

Al final de la Pasarela: el pleno

En 1879 Marcelino Sanz de Sautuola descubría las pinturas de la cueva de Altamira, defendiendo un origen prehistórico para las mismas. La comunidad científica del momento, encabezada por el francés Émile Cartailhac, rechazó la idea de que las pinturas de Altamira fuesen prehistóricas. Pero en 1895 se descubrieron los grabados de Le Mouthe, en Francia. Se demostraba que ambos grabados eran prehistóricos. En 1902 E. Cartailhac escribió un artículo titulado "La gruta de Altamira: mea culpa de un escéptico", en que le daba la razón a Marcelino Sanz de Sautuola y reconocía la autenticidad de las pinturas de Altamira, corroborando su origen prehistórico. Pero Don Marcelino ya había muerto en 1888...

Hoy, en un acalorado y tenso pleno municipal, se ha aprobado la puesta en valor de los restos de la pasarela de Vista Alegre. Once votos a favor (PP, IU e IVIL), siete en contra (PSOE) y tres abstenciones (BNG). Ojalá dentro de un tiempo yo tenga que ponerme en la piel de E. Cartailhac y reconocer mi error al posicionarme en contra de esta intervención. Ello significaría que la ventana arqueológica ha sido un éxito técnico, cultural, económico y, por lo tanto, social. Ojalá.

viernes, 25 de marzo de 2011

Al final de la Pasarela: ciudadanía, Comisión y Administración.

Hacía ya algunos días que el tema de la Pasarela de Vista Alegre no ocupaba las portadas de los principales periódicos locales. Sin embargo, hoy regresa a la actualidad, convirtiéndose en el tema estrella del día.

Los que somos lectores diarios de la prensa local sabemos que las noticias relacionadas con el Patrimonio no suelen ser habituales. No vamos a engañarnos: Vilagarcía nunca se caracterizó por situar al Patrimonio como eje vertebrador de la vida social, política, económica y cultural de la ciudad. Sin embargo, hace unos meses esta situación vivió un giro de 180 grados: a raíz de la destrucción de los bancos de Ravella nacía en Vilagarcía la Comisión Cidadá pola Defensa do Patrimonio. Como arqueólogo me pareció una iniciativa apasionante, por dos razones: por un lado, nacía en la sociedad vilagarciana la conciencia patrimonial que todo arqueólogo desea; y por otro lado la defensa de los bancos de Ravella reflejaba, a nivel social, una nueva concepción de lo que representa el Patrimonio. Me explico: el Patrimonio ya no es aquello que catalogan los arqueólogos, sino que el Patrimonio es el conjunto de los bienes culturales, materiales y morales, de una comunidad dada. Es cada comunidad la que decide que bienes valorar, convirtiéndolos en Patrimonio.

La crisis de los bancos de Ravella precipitó la caída de Marcelino Abuín, a la sazón Concejal de Ordenación del Territorio. Quien haya seguido la vida política de la ciudad a lo largo de esta última legislatura sabrá que Marcelino Abuín nunca se caracterizó por no valorar el Patrimonio. Él es arqueólogo y, junto con muchos otros, a través de sus actuaciones (nos gusten más o nos gusten menos) y sus publicaciones ha sido una de las personas que más ha luchado por la recuperación de nuestro Patrimonio. En este caso concreto, el error del entonces concejal fue no escuchar a los ciudadanos. No entender el valor sentimental que para ellos tenían esos bancos. Empeñarse en derribarlos al margen de las demandas vecinales y, sobre todo, negarse a reconstruirlos. El proyecto de reforma del parque de Ravella era completamente legal. Se respetaban todos los elementos catalogados (los bancos no lo estaban). El error fue no tener en consideración las demandas vecinales.

Cerrado este capítulo, nació uno nuevo, a raíz del descubrimiento de un trozo de la antigua pasarela que unía el convento de Vista Alegre con la actual iglesia parroquial. La Comisión pide su puesta en valor mediante una ventana arqueológica. Así se produciría una recuperación social de este elemento arqueológico que, además, funcionaría como factor dinamizador del comercio de la zona. Como arqueólogo, yo también tengo opinión: es cierto que técnicamente es posible construir la citada ventana, es cierto que los hallazgos forman parte de nuestro patrimonio arqueológico y que, por ello, son importantes y no deben ser destruidos. Sin embargo, sinceramente, creo que no merece la pena. Me explico: las ventanas arqueológicas tienen serios problemas de conservaciones (la condensación es verdadero problema, aunque parezca mentira). Además, la entidad de los restos no es la suficiente para llevar a cabo este tipo de actuación. A esto debemos añadir que la simple colocación de una ventana arqueológica no implica la recuperación social de los restos que deja a la vista, ya que debido a la escasa entidad de los restos hallados se haría imprescindible una explicación de lo que allí se observa. Tampoco debemos olvidar que todos los días ya estamos observando una parte de la pasarela (el puente de Vista Alegre). Por último, estoy completamente seguro que de este tipo de actuación no tendría el mínimo impacto en la economía de la zona. No funcionaría de elemento dinamizador (al igual que no funciona como tal la ventana arqueológica de Santiago de Compostela que nos muestra, nada más y nada menos, que un buen trozo de la muralla medieval de la ciudad, y a la que nadie hace caso).

Si alguien me quiere escuchar, creo que el tema de la Pasarela se nos está yendo de las manos. La Comisión se está empeñando en recuperar este espacio, cuando la experiencia nos dice a todos los arqueólogos que este tipo de actuaciones nunca tienen futuro. Con su insistencia, corre el riesgo de autodeslegitimarse. Sin embargo, no estoy de acuerdo en hacer una enmienda a la totalidad a esta asociación porque su intención me parece correcta y necesaria. Si no me equivoco (que me lo desmienta si no la propia Comisión) esa intención es la siguiente: queremos que, por fin, en Vilagarcía el Patrimonio juegue un papel protagonista en la vida social y política de la ciudad. Y ello por dos razones: una, porque es nuestro Patrimonio y queremos disfrutarlo; y, dos, porque creemos que actuaría como elemento dinamizador de la economía de la ciudad.

Si el espíritu es ese, estoy seguro de que la Comisión contará con el apoyo necesario para llevar a cabo sus aspiraciones. Aspiraciones que se deben llevar a cabo de forma positiva. Me explico: no se trata de denunciar cada caso particular que en un momento dado ocupe los titulares de los periódicos (que también), sino de sentarse en una misma mesa agentes sociales y administración y en ese escenario explicar las propuestas. Propuestas que se resumen en una: creemos y queremos que el Patrimonio juegue un papel destacado en la vida de la ciudad. Elaboremos un plan integral de puesta en valor de los principales elementos culturales de nuestra ciudad: túmulos, petroglifos, castros, iglesias, pazos, cruceiros, etc.

Y todo ello desde el respeto y mediante el diálogo. Los insultos no conducen a ningún lugar y creo que la Comisión debería controlar su forma de expresarse a través de redes de amplio alcance social como es el Facebook. No es bueno reproducir las mismas formas del dimitido concejal que tanto se denunciaban.




Simplemente por señalar algunas ideas, ese plan integral de puesta en valor podía comenzar por la señalización, como se ha hecho en otros ayuntamientos como Cuntis o Caldas, de los principales elementos de nuestro Patrimonio; y la posterior intervención sobre aquellos más representativos, como, por ejemplo, los castros Alobre y de a Xaiba, los petroglifos de alto das Sobreiras en Xiabre (foto de la derecha), los túmulos del Pousadoiro (en la foto de arriba las vistas desde uno de ellos), etc.





También pueden dotarse de contenido cultural las rutas de senderismo que recientemente se ha inaugurado en el Monte Xiabre. El patrimonio natural siempre debe ir acompañado del patrimonio cultural. A modo de ejemplo, en el lugar donde nacen, en Pinar do Rei, al lado de la perrera municipal, hay un túmulo neolítico caído en el olvido (foto de la izquierda).

Pero esto solamente son ideas sueltas que es necesario vertebrar a través de un verdadero plan integral de gestión del patrimonio de nuestra ciudad.



Lo importante es no olvidar, como nos recuerda el arqueólogo Felipe Criado, que "la comprensión, diálogo y tolerancia intercultural son todavía posibles".

martes, 15 de marzo de 2011

Manuel e María

Hai uns días visitei á miña nai na residencia que está nas Sinas. Ela xa non me recorda, pero aínda non perdeu a capacidade de responder ao contacto humano. Paseábamos polo corredor e achegáronse onda nos Manuel e María. Manuel coida de María, a súa dona andaluza, con enorme agarimo. Di que está peor do que él… andan por aí.

Achegouse á miña nai e preguntoulle… ¿Carmiña, como estás Carmiña?... A miña nai deulle a cara e espetoulle un bico na meixela. Eu pensei… pois non leva aquí un ano e xa fixo amigos, a pesares de todo.

Logo Manuel preguntoume…

¿cántos anos ten ela? …conteillo… Finalmente contoumo… o que quería contar… eu son da Illa, da Illa de Arousa. E sorría namentres mo contaba. Xa non está na Illa, pero a Illa segue na súa memoria, no que é.

Os ritmos lentos acompañan os paseos dos habitantes daquela casa polas baldosas, pero levan a terra pegada aos pes.

Por iso non entendo as políticas sociais. Xa non imos falar da tolemia dos papeis da famosa “dependencia”, ou das auténticas odiseas para facer os seguimentos dos procesos. Pero a última é que si un enfermo ten dereito a praza pública subvencionada, segundo a lei pode tocarlle en calquera da provincia. E esta adxudicación so ten conta da situación dos “individuos”, non das parellas.

Agora pensen en Manuel e en María. Ámbolos dous son dependentes. A Manuel podería tocarlle en “terra seca” en Crecente e a súa dona a noventa kilómetros lonxe, en Lalín… a súa familia so tería que percorrer douscentos kilómetros cada vez que queira visitalos. Xa so de pensar na idea dáme arrepío.

¿Qué política social é esta? ¿A do desarraigo? ¿A do colocar as xentes doentes como quen reparte paquetes? ¿Qué fará Manuel sen María? ¿E María sen Manuel? ¿E quen lle dará bicos á miña nai?

Hoxe tiña ganas de contar isto que é tamén antropoloxía. E tamén unha vez máis, recordar a labor da Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Vilagarcía de Arousa, dos coidadores e de todos os voluntarios que traballan desinteresadamente en beneficio de outros. No mundo que temos creado o que resta é a humanidade. E humanidade nas políticas de xestión social é o que pedimos aos políticos. Xa que non hai diñeiro, alomenos humanidade.

As fotos son do meu irmán Manuel Comendador, feitas en Punta Cavalo (Illa de Arousa). Van dedicadas a outro Manuel, o da Illa, por un bico agarimoso.

domingo, 13 de marzo de 2011

Vista Alegre na aula



















O tema do Patrimonio Histórico e/ou Cultural é un tema difícil e complexo. O caso da pasarela de Vista Alegre e as múltiples informacións que os medios recollen dende hai días, representan un libro aberto sobre as polémicas, desacordos e plantexamentos no eido do chamado campo da Interpretación do Patrimonio. Fundamentalmente porque están sobre a mesa "valores", entendidos como relacións sociais, nun determinado contexto. Cada valor existe con respecto a outros valores, e non son absolutos, xa que son "creacións simbólicas derivadas de prácticas culturais arraigadas que existen só en forma inmaterial". Os valores se transmiten. Cada xeración lega á seguinte unha serie de valores e as relacións estruturais para entendelos. Polo tanto, a longo prazo, os valores se transforman.
Nestes días coordino unha materia sobre a Difusión Directa, no Máster Universitario en Tecnoloxías para a Protección do Patrimonio Cultural Inmoble pola Universidade de Vigo. O "caso da pasarela de Vista Alegre" chegou á aula, por significativo e exemplificativo da viveza e puxanza social por estes temas, en toda a súa actual e íntegra complexidade.



viernes, 25 de febrero de 2011

Cita no CITA

Boa parte das cidades europeas son resultado dun longo proceso de evolución histórica. Deste xeito se converten en espazos arqueolóxicos que precisan dunha xestión adecuada. Moitas veces, estes restos urbanos son tratados en intervencións puntuais, aínda que dende a profesión, se intenta traballar nun sentido más amplo e abranguer unha maior perspectiva.

O concepto de Patrimonio Arqueolóxico Urbano comeza a debaterse en España cara a 1980, con congresos como o de Arqueoloxía das cidades modernas superpostas ás antigas celebrado en 1985. Neste congresos se dan a coñecer os modelos doutros países europeos e se da pulo a políticas adecuadas e innovadoras. Tamén é tempo de ver os problemas do Patrimonio Histórico nas normativas urbanas, que teñen que ver entre outras cosas, coas leis, como a Ley de Patrimonio Histórico ou a Ley del Suelo.

Este é o caso de Pontevedra, que nos últimos anos ten feito un gran esforzo de recuperación, contextualización e difusión dos seu patrimonio arqueolóxico e histórico.

As escavacións na Ponte do Burgo, que deron como resultado a aparición de dous novos miliarios, os restos da ponte medieval do Burgo, o malecón portuario do século XV e os restos da muralla do século XVI entre outros aspectos, pronto serán obxecto de posta en valor tamén. Estas escavacións se fixeron cara ao público, e incluso foi instalada unha pasarela para poder ver os traballos que se estaban desenvolvendo, coa creación do denominado Museo Efémero, que estivo aberto incluso pola noite.

De suma importancia foron tamén as intervencións realizadas na contorna de Santa María, onde foron novamente atopados os restos das murallas, así como necrópoles semellantes á de San Bartolomé (na contorna do Teatro Principal) e Santo Domingo. Os estudos que está desenvolvendo Olalla López sobre estes restos antropolóxicos recuperados van permitir coñecer con máis detalle a vida da poboación do antigo burgo de Pontevedra na Idade Medieval e Moderna.


Finalmente, foron atopados os restos do foso e a barbacana da fortaleza das Torres Arcebispais, derrubada en 1873, onde o ano pasado foi inaugurado o Centro Interpretativo das Torres Arcebispais de Pontevedra (CITA) que o pasado xoves visitamos cos alumnos da Diplomatura de Mestre de Educación Primaria da Facultade de Ciencias da Educación e do Deporte de Pontevedra (Universidade de Vigo).

Quero destacar a labor de planificación e integración das actuacións por parte do arqueólogo municipal, Xoan Carlos Castro Carrera, a quen felicitamos dende o blog polos resultados obtidos. Tamén aproveitamos para agradecerlle a súa amabilidade desinteresada para acompañarnos en estas e outras visitas, así como a súa sempre boa disposición para todo o relacionado coa difusión do patrimonio arqueolóxico e cultural.

Pontevedra é un exemplo claro de que os responsables dos conxuntos monumentais teñen que traballar coa axuda de plans de xestión: plans, políticas, procedementos, relacións con diversas institucións, conservación, restauración, actividades, difusión, marketing, servizos, seguridade, xestión económica, etc... todos son elementos importantes na "posta en valor", unha labor de grande complexidade pouco solucionable con precipitación e máis con diálogo, reflexión, traballo e planificación.

Agora que Vilagarcía está en plena polémica sobre a conservación dos restos da Pasarela de Vistalegre, animo a todos a dar unha volta por Pontevedra e visitar os seus restos musealizados.


Para a visitar o CIDAR:

Rúa Mestre Matero, 1

Tel: 986 090 677

Visita previa reserva

Luns a sábado: 10 a 14 e 16 a 19 h

Domingos e festivos: 10 a 14

Martes pechado



Ver Pontevedra en un mapa más grande

jueves, 24 de febrero de 2011

Resumo da intervencion no Monte Lobeira (por Elías López-Romero)



O obxectivo principal da actuación era lograr o máximo de información sobre o círculo e o seu contexto minimizando o grao de intervención. Para lograr estes obxectivos o proxecto acude, por unha banda, a métodos de análise que minimizan o carácter destrutivo da intervención (prospección xeofísica do subsolo, sondaxe arqueolóxica) e á realización dun estudo xeográfico e territorial da contorna (que se está a realizar). O traballo contou en todo momento coa colaboración activa daComunidade de Montes de András, propietaria dos terreos.

Partíamos da hipótese de que o círculo e as estruturas tumulares encóntranse vencelladas. A natureza de esta relación pode ser de dous tipos:

1. Unha relación de orde sincrónica. O círculo e os túmulos pertencen a un mesmo momento (entendido isto de xeito amplo dentro de procesos de longa duración).

2. Unha relación de orde diacrónica. O círculo e os túmulos pertencen a momentos claramente diferenciados en termos cronolóxicos e culturais, pero o seu vencellamento ten que ser explicado.

O emprego do gradiómetro planeouse como unha ferramenta de estudo non destrutivo da contorna dos xacementos analizados. A súa utilización demostrouse de gran utilidade para a localización de estruturas e anomalías. A gran vantaxe deste tipo de prospección é que permite analizar grandes superficies en moi pouco tempo, sen ningún tipo de intervención directa sobre o rexistro. Deste xeito, a súa aplicación neste xacemento xustificase polo seu alto potencial, pola súa adecuación ao tipo de conxunto analizado e polo seu baixo costo en termos de tempo e de persoal. (Foto 1, arriba, o camiño identificado na prospección xeofísica en proceso de escavación).

A escavación de dúas sondaxes arqueolóxicas planeouse para avaliar a natureza do círculo lítico, a súa relación estratigráfica coas estruturas tumulares e o grao de conservación dos niveis arqueolóxicos. Nesta liña, a sondaxe1emprazouse na zona máis próxima entre o círculo lítico e o túmulo I, integrando parte de ambos. A sondaxe 2 planeouse na área sureste do círculo, nun sector no que os bloques que o conforman parecían ben conservados.

Debido á ampliación en dous metros da sondaxe1 sobre a previsión inicial (8 x 1 m en lugar de 6 x 1 previsto) e á potencia dos sedimentos nela identificados, a sondaxe 2 non foi finalmente escavada, limitándonos a unha limpeza superficial da mesma


A prospección xeofísica do subsolo demostrouse de gran interese. Identificouse unha anomalía lineal situada entre o círculo e o túmulo I que pode ser interpretada cun antigo camiño rural secundario

A escavación da sondaxe1 permitiu verificar que a estrutura do círculo lítico é moi superficial. Éste apoia directamente sobre un dos niveis superiores da sondaxe (UE004). Este apoio é por demais bastante simple, sen fosa de cimentación ni elementos adicionais de calce dos bloques.

Por estas características, e á espera de poder realizar as analíticas correspondentes ás mostras recollidas, parece plausible que o círculo lítico fora construído nunha época relativamente recente. A relación estratigráfica co túmulo máis próximo (cun momento de uso situado por baixo dos niveis sobre os que se asenta o círculo) parece en principio descartar a súa cronoloxía prehistórica.

Elías López-Romero Doctor contratado JAE-Doc Laboratorio de Patrimonio - CSIC

Instituto de Estudos Galegos Padre Sarmiento(IEGPS-CSIC)

www.iegps.csic.es/lapa

Arriba. Unidades estratigráficas identificadas.

Abaixo. A sondaxe ó final de la escavación

viernes, 18 de febrero de 2011

Por un proxecto de humanización (ou de como só o home tropeza dúas veces nas mesmas pedras)

Algúns arqueólogos dicimos que as veces a xente non atopa ás cousas, senón que as cousas atopan á xente, e que o presente non atopa o pasado, senón que o pasado atopa o presente. Este é claramente o caso da pasarela de Vistalegre, que dende que asomou de súpeto no estómago roto dos recheos da rúa Arcebispo Andrade, fuxiu e ameaza polas rúas, como o novo “Alien” da vida social arousana.

O asunto, do que nos fixemos eco neste blogue, foi crecendo e tomando vida propia, retroalimentado polo chamado “affair dos bancos Ravella”, e que visto dende fora podía quedar simplemente en “o affair de Ravella”, xa que os bancos eran o de menos no caldo que se cocía no concello.

Na última semana, a aparición nun xornal dun artigo asinado por Manuel Villaronga, un coñecido historiador vilagarcián e xefe do gabinete de comuniciación do concello de Vilagarcía, provocou a aparición dun novo manifesto da Comisión Cidadá para a Defensa do Patrimonio, no que xa ten visos de converterse nun enfrontamento aberto.

Lido o manifesto e parafraseando as verbas escritas por Villaronga, aquí van as miñas “diez claves históricas y una reflexión para entender este sinsentido”.

Un. Neste mesmo xornal lía nun artigo hai uns días: “No todo lo que guardan las entrañas de la tierra tiene valor arqueológico o histórico”. Penso que hai unha confusión patente co tema do valor arqueolóxico e histórico, que estes restos teñen e terán sempre, cubertos ou á vista. O seu valor arqueolóxico é indiscutible e indiscutido, e non radica na súa maior ou menor antigüidade ou beleza. Até o lixo e os escombros teñen valor arqueolóxico, como todo o humano. Por tanto sexan do XVI, do XVIII, ou de hoxe mesmo, teñen valor como testemuña, xa que son fontes primarias de información histórica e susceptibles de ser estudadas con metodoloxía arqueolóxica.

Dous. Normalmente hai que traballar polo re-coñecemento social do valor do patrimonio arqueolóxico (que forma parte do patrimonio histórico e cultural), pola sensibilización sobre a súa fraxilidade e a responsabilidade en legalo ás xeracións futuras.

Tres. “Posta en valor” é un xiro lingüístico (e galicismo) que campa pola terminoloxía do patrimonio cultural xa hai tempo. Implica unha dobre tarefa de accesibilidade e uso e goce do patrimonio por parte da sociedade, e tamén unha parte fundamental de transferencia de coñecemento. Neste caso se destaca o “valor patrimonial” no actual contexto sociocultural.

Catro. A iniciativa cidadá semella basear a súa proposta de valorización no concepto de presentación, procurando unha solución para integrar os restos no espazo urbano. Propoñen facer os restos visibles mediante un vidro, un tipo de intervención que coñecemos co nome de “ventá arqueolóxica”. De momento descoñecemos os pormenores xa que nos medios se fala en abstracto, sen que sexa posible atopar nin unha foto boa dos restos, nin un informe técnico, nin unha proposta concreta nun proxecto. Tamén de xeito xeral podemos dicir que en Galicia estas actuacións ao ar libre teñen inconvenientes, non sendo o caso un dos lugares máis viables dende o punto de vista técnico para este tipo de actuación (estes días aportan exemplos “de interior”, como o dunha necrópole no interior dunha igrexa), ao que hai que engadir tamén o problema do vandalismo, do que en Vilagarcía xa temos algún exemplo. Tamén en abstracto a prensa recolle argumentos en contra, principalmente os problemas técnicos e o “valor económico” que suporía.

Cinco. Presentar un resto arquitectónico iluminado tras un vidro non basta para valorizalo. No caso da pasarela, segundo deduzo dos xornais, se conserva so parte dunha das paredes da pasarela, pero non o piso orixinal, polo que o que van ver dende esa ventá non será entendido sen interpretación, e menos polos turistas dos que algúns falan. Penso que é dubidoso que unha ventá con restos de esta entidade poidan constituír un atractivo de dinamización para o comercio de Vilagarcía ou para a potenciación turística. Queda claro que para min non “visibiliza” socialmente a pasarela o poñela nunha ventá arqueolóxica sen máis. PERO hai outras opcións e alternativas, e de escoller esta, debe ir acompañada de outras, no marco dun proxecto integral, e non nunha actuación puntual.

Seis. Non todo o que se atopa no día a día da arqueoloxía urbana se deixa a vista ou se exhibe. Tampouco é cousa de “facer unhas fotos e tapar”. Do que se trata é de documentalo e preservalo, habendo outros xeitos alternativos de “visibilizar” socialmente a información que aportan os restos no seu contexto.

Sete. Salvo que aconteza un accidente, as catas arqueolóxicas non rematan nin ben nin mal. As catas son negativas ou positivas, e de ambos xeitos aportan información arqueolóxica. E non se abren catas arqueolóxicas para atopar cousas concretas, senón para “catar” o que hai, e iso pode ter relación co que está nos documentos escritos ou non.

Oito. Lonxe do que traduce o artigo de Villaronga, el “inusitado interés por la conservación del patrimonio local” supón un valiosísimo cambio de actitude nos valores dos cidadáns vilagarciáns con respecto ao seu patrimonio cultural. A Comisión Cidadá pola Defensa do Patrimonio sinala crearse co fin de recuperar e por en valor “os poucos vestixios que quedan do noso patrimonio social, emocional e histórico da nosa Vila”. Un punto de partida. 1554 sinaturas que promoven unha acción de “visibilización” do patrimonio cultural duns restos materiais atopados nun proxecto urbanístico que se deu en chamar “Proxecto de humanización do entorno do río do Con”. Xente do pobo comprometida con conseguir unha xestión que coide da súa herdanza cultural e que mire por facer do patrimonio cultural un factor máis de desenvolvemento social e económico. Xente que destaca os diversos valores que se poden adxudicar ao patrimonio: o valor de uso, o valor simbólico, o valor emotivo e social, e por último, o nada desbotable valor educativo. A conciencia de que o patrimonio é de todos (non só das administracións e dos políticos), de que é fráxil e de que hai que legalo as xeracións futuras, aínda que para iso haxa que mobilizarse e pórse de acordo. Valores que discorren polas redes, enchen as conversacións e inundan de novo Vilagarcía… mentres o “formigón avanza sen piedade” dicían hai uns días no facebook. Dende logo este é o máis valioso proxecto de humanización xurdido dos lodos do Con.

Nove. Vilagarcía é un dos enclaves importantes do chamado Eixe Atlántico do Noroeste Peninsular a menos de 50 km de Santiago de Compostela. Ten un magnífico conxunto de arte rupestre prehistórico, pero non está valorizado nin incluído na Rede Galega de Patrimonio Arqueolóxico (RGPA). Campo Lameiro, onde pronto se inaugurará o Centro de Interpretación de Arte Rupestre, será a cabeza dunha rede de áreas arqueolóxicas a visitar, como Tourón (Ponte Caldelas), Mogor (Marín), A Caeira (Pontevedra). Incribelmente Vilagarcía está ao marxe deste conxunto. O Castro de Alobre adoece do abandono, a pesares dos esforzos e investimentos feitos nos últimos anos. Castro Landín en Cuntis representa un exemplo de posta en valor dun castro e un modelo de autoxestión. E xa por rematar, a pesares de que Vilagacía ten un centro de interpretación da Ría de Arousa (CIRA) integrado na Rede de Turismo Cultural Galaico Portuguesa, segue sen contar cun digno centro de interpretación do seu patrimonio cultural, un simple punto informativo (e non me refiro a unha oficina de turismo) que centralice diferentes actuacións como poderían ser o deseño e adecuación de rutas, obradoiros educativos, visitas comentadas… en definitiva, un conxunto de actividades destinadas a dar a coñecer, valorar e facilitar o acceso á oferta cultural.

Dez. Como di o autor do artigo no xornal, en 1991 “la comisión no estaba, ni se le esperaba”. Vinte anos despois, os acontecementos amosan un cambio, e este cambio unha demanda social clara.

E aquí vai a miña reflexión. “Lo lógico, lo correcto, lo sensato” é dirixir as críticas en contra dos inimigos reais da conservación do patrimonio, que son a especulación urbanística, os intereses creados, o escurantismo na xestión e a desinformación, e NON en contra das comisións cidadás.

O interesante contido do artigo publicado por Villaronga demostra, ao cabo, que os efectos de que Comisión Cidadá está remexendo os lodos dan bos resultados. Porque difundir e dar a coñecer, promover actuacións para o coñecemento social da historia de Vilagarcía, tal e como se está demandando, é o primeiro paso. O segundo paso e un proxecto para a xestión do uso público e a incorporación dos bens culturais en estratexias de desenvolvemento local. Unha xestión cultural mediadora entre o patrimonio e a sociedade.

Pero dende logo, a estratexia non é dar as costas á sociedade (o patrimonio pertence e é produto da sociedade, antes e agora.), senón traballar con ela para facer comprensible o que foi o Vista Alegre, ou os castros que figuran no escudo da vila, e facer os restos atopados asimilables na súa relación co seu pasado e o seu medio presente.

A estratexia é o diálogo social e non a agresión dialéctica, a prepotencia erudita ou o desprezo, “un cóctel de sabor amargo y díficil digestión”.

E a mellor solución non é zanxar a cuestión tapando os restos, colocando unha “huella” para recordar o antigo trazado e esperar a que a marea non chegue de novo a vila. Porque a verdadeira “huella” non será a que quede sobre o novo pavimento, senón a que quede sobre cidadáns frustrados que xa non saben en quen confiar, e que conclúen que os asuntos de patrimonio, son cousas de políticos e de “profesionais da historia” que “rivalizan”.

A “pasarela” entre o pasado e o futuro é un “proxecto de humanización” que un grupo de cidadáns reclama a voces. E so iso serviría para que os visitantes, quizais os do 2645, poidan INTERPRETAR qué significado ten “una huella” sobre un pavimento” na rúa Arzobispo Andrade. Senón será simplemente unha liña sobre o cemento. Unha liña como as dos encefalogramas planos que saen en doctor House, pero que neste caso amosa a morte cerebral do pensamento plural e crítico.